
El Señor nos promete
una posición de seguridad duradera.
La mujer encorvada que nos
habla la Biblia en
Lucas 13 perseveró y venció,
dice que Jesús puso
las manos sobre ella
y ella se enderezó, luego
glorificaba a Dios. 
La mujer encorvada escuchó
de Jesús y sus milagros y lo
buscó por fe, aceptó el mensaje.
El Evangelio es Jesús y
tiene poder para cambiar vidas
y actitudes. Su fe fue
reconocida. (Lucas 13:14-16)
"Mujer, quedas libre de tu
mal
a ti te digo: levántate mujer,
tu fe te ha salvado,
!Mujer que grande es tu fe!
!Vete en paz! En este
pasaje la Biblia nos
da ejemplo de Jesús y
como el uso su autoridad.
Jesús impuso su autoridad
sobre los espíritus de
enfermedad. 
Que se haga como tú quieras…. Nosotras como hijas de Dios también sufrimos adversidades, encorvadas nos encontramos,
pero hermanas, como mujeres creyentes, demostremos al
mundo
que nos rodea nuestra fe
profunda, fortaleza en nuestros compromisos y aceptación total
del mensaje del Evangelio
y así gozarnos del poder para
cambiar vidas. 
Jesús impuso las manos...
La imposición de las manos,
que representa hasta el
día de hoy
el poder de Cristo. !La mujer encorvada por medio de
este acto recibio su sanidad!
!Jesús sano a esta mujer!

Mujer usa tu autoridad
delegada por Jesús.
Enderezadas con Fe
alabemos al Señor porque:

• Hace justicia a los
oprimidos
• Abre los ojos de los ciegos
• Endereza a los que ya se
doblan. (Salmo 146)
• Levante de la basura al
pobre. (1 (Sam.2:8)
• Que colma de bienes a los hambrientos y despide a
los ricos con las manos vacías.
(Lc. 1:52)

Queridas hermanas no tienen
que seguir jorobadas y
encorvadas cargando todo
el peso de sus pecados de
su pasado o sus frustraciones
y enfermedades resultados
de un largo sufrimiento
interno, de maltratos mentales
o físicos, abandono o
violaciones
que llevas dentro de ti en
silencio,
por largos años, es tiempo de
que se lo entregues totalmente
en las manos de
Jehová tu sanador,
Lee lo que Dios nos dice: 
Éxodo 15:26 (Reina-Valera 1960)
26 y dijo: Si oyeres atentamente la voz de
Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante
de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos,
y guardares todos sus estatutos, ninguna
enfermedad de las que envié a los egipcios
te enviaré a ti; porque...
yo soy Jehová tu sanador.

Tu hermana en Cristo,
Dra. Christella Morales