Creencias de la Iglesia La Viña, Inc.
1. CREEMOS que Dios es Rey1 Eterno2. Él es un Espíritu3 infinito4 que no cambia5, perfecto6 en santidad7, sabiduría8, bondad9, justicia10, poder11, y amor12. Él ha existido desde la eternidad13 como el Único14 Dios Viviente15 y Verdadero16, en tres personas17 de la misma esencia18, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo19, iguales en poder y gloria20.
1Salmos 95:3, Isaías 43:15; 2Deut. 33:27, Romanos 1:20; 3Juan 4:24; 4Salmos 147:5, Job 11:7-9; 5Santiago 1:17; 6Mateo 5:48; 7Isaías 6:3, 1 Pedro 1:15-16; 8Salmos 104:24, Proverbios 2:6, Isaías 28:29; 9Éxodo 33:19, Salmos 63:2, 31:19; 10Salmos 33:5, 89:14, Isaías 30:18; 11Éxodo 15:6; 121 Juan 4:8; 13Isaías 43:13; 14Isaías 45:5, 1 Corintios 8:4; 15Salmos 42:2, 84:2; 16Jeremías 10:10; 17Juan 1:18, 10:30, 14:16-17, 14:26, 15:26, 14:9, 2 Cor. 3:17-18; 18Juan 1:1, 1:14, 2 Cor. 3:17; 19Mateo 28:19-20, 2 Cor. 3:14; Apoc. 1:4; 20Apoc. 5:13, Efe. 3:14-21.
2. CREEMOS que el reino de Dios es eterno21. Desde Su trono22, a través de Su Hijo, Su Palabra eterna23, Dios creó24, sostiene25, y gobierna26 todo lo que existe27: lugares28 y huestes celestiales29, el universo30, la tierra31, toda cosa viviente32 y la raza humana33. Dios creó todas las cosas muy buenas34.
21Salmos 45:6, 145:13, Daniel 4:3; 22Salmos 93:1-2; 23Juan 1:1-3, 1 Cor. 8:6, Col. 1:15-16, Hebreos 1:1-2; 24Gén. 1:1, Salmos 95:3-5; 25Colosenses 1:17, Hebreos 1:3; 26Salmos 103:19, 104:24-29; 27Salmos 96:4-6; 28Salmos 89:11; 29Salmos 103:20-21; 30Col. 1:16-17; 31Salmos 104:5; 32Salmos 103:22; 33Salmos 22:28, 47:8; 34Gén. 1:31.
3. CREEMOS que Satanás, quien era un ángel hermoso y bueno originalmente, se reveló contra Dios, tomando con él un grupo de ángeles35. Él fue sacado de la presencia de Dios y, como es un imitador y trata de usurpar el reino de Dios, estableció un reino falso de tinieblas36 y maldad en la tierra37.
35Apocalipsis 12:7-9; 36Apocalipsis 12:9, 2 Corintios 11:14, Colosenses 1:13-14, Efesios 6:12; 37Marcos 3:22-26, Efesios 2:1-2, 1 Juan 5:19.
4. CREEMOS que Dios creó a los seres humanos a su imagen, hombre y mujer38, para que tuvieran relación con Él y para gobernar la tierra39. Bajo la tentación de Satanás40, nuestros padres originales cayeron de la gracia de Dios41, trayendo el pecado42, la enfermedad43 y el juicio de Dios de muerte a la tierra44. A través de la caída, Satanás y su huestes demoniacas ganaron acceso a la tierra y a la buena creación de Dios45 y la creación experimenta las consecuencias y efectos del pecado original de Adán46. Los seres humanos nacemos en pecado47, sujetos al juicio de Dios de muerte48, y cautivos en el reino de tinieblas de Satanás49.
38Génesis 1:26-27; 39Gén. 1:26; 40Gén. 3:1-8, 41Gén. 3:8, Romanos 1:21, 5:16; 42Rom. 5:12; 43Juan 5:14; 441 Cor. 15:22; 45Juan 8:44, 1 Juan 5:19; 46Romanos 8:20-23; 47Salmos 51:5; 48Ezequiel 18:4, Romanos 2:5,12, 3:23, Hebreos 9:27; 49Gálatas 1:3-5, 4:8-9, Colosenses 1:13.
5. CREEMOS que Dios no ha abandonado Su reinado sobre la tierra50. Para traer redención, Dios estableció pactos51 los cuales revelan Su gracia hacia personas pecadoras52. En Su pacto con Abraham, Dios se comprometió con Su pueblo Israel a liberarlos de la esclavitud del pecado y de Satanás, y a bendecir a todas las naciones a través de ellos53.
50Salmos 24:1, 96:10, Isaías 40:22, Heb. 1:3; 51Génesis 15:1-14, 17:3-8, Éxodo 19:5-8, Marcos 14:24; 52Efesios 2:12-13; 53Génesis 12:2-3, 15:4-6, 17:3-8, Gálatas 3:6-9, 13-14.
6. CREEMOS que como Rey, Dios redimió a Su pueblo de la esclavitud de Egipto a través de actos poderosos54 y estableció Su pacto a través de Moisés, revelando Su voluntad perfecta y la obligación de Israel de cumplir ese pacto55. El propósito de La Ley es ordenar nuestra naturaleza caida56 y hacernos concientes de nuestra responsabilidad moral ante Dios y nuestro prójimo57. En nuestra era, por el poder del Espíritu Santo, La Ley nos convence de pecado y del justo juicio de Dios en contra nuestra58 y nos señala directamente y únicamente a Cristo para nuestra salvación59.
54Éxodo 15:3-18; 55Éxodo 19-3-6, 24:3-4, 7; 56Deuteronomio 5:1-3, 30:15-18; 57Salmos 25:8-10, Romanos 7:7; 58Juan 15:26, 16:8-11, 2 Corintios 3:13-18; 59Romanos 2:1-11, 8:3-4, 12-14, Gálatas 3:23-25.
7. CREEMOS que cuando Israel rechazó el reinado de Dios sobre ellos como Rey60, Dios estableció la monarquía en Israel61 e hizo un pacto incondicional con David62, prometiéndole que su heredero restauraría para siempre el reino de Dios sobre Su gente como Mesías63.
601 Samuel 8:6-8; 611 Samuel 8:21-22, 9:15-16, 10:1, 24; 622 Sam. 7:11-16, Salmos 89:34-37; 63Isaías 9:6-7, 11:1-5, Jeremías 23:5-6.
8. CREEMOS que cuando el tiempo se había cumplido64, Dios honró Su pacto y promesa de salvación con Su pueblo65 enviando a Su único Hijo66, Jesús, al mundo67. Jesús fue concebido por el Espíritu Santo y nacido de una mujer que era virgen, María68. Jesús era completamente Dios y completamente humano en una persona69. Jesús era el Mesías Ungido de Dios y estaba lleno del Espíritu Santo de Dios70 para inaugurar el reino de Dios en la tierra71, desplazando el reino de Satanás; resistiendo la tentación72, predicando las buenas nuevas de salvación73, sanando enfermos74, sacando demonios de las personas75 y resucitando a los muertos76. Cuando escogió a sus discípulos77, reconstituyó a la gente de Dios78 en la Iglesia79 para que fueran instrumentos de Su Reino80. Después de morir por los pecados de la humanidad81, Jesús resucitó de entre los muertos al tercer día82, cumpliendo así la promesa del pacto de bendición dado a Abraham83. En su vida sin pecado y perfecta84 Jesús cumplió las demandas de La Ley85 y en su muerte expiatoria en la cruz86 Él cargó con el juicio de Dios87 del pecado el cual nosotros merecíamos por no poder cumplir con La Ley88. Por Su muerte en la cruz Jesús también desarmó los poderes demoniacos89. El pacto con David fue cumplido a través del nacimiento de Jesús de la descendencia de David90, Su ministerio Mesiánico91, Su gloriosa resurrección de los muertos92, Su ascensión a los cielos y su reinado presente a la diestra de Dios Padre93. Como Hijo de Dios y heredero de David94, Jesús es el Rey Mesías eterno95 que hace avanzar el reino de Dios en cada generación y a través de toda la tierra hoy día96.
64Marcos 1:15, Gálatas 4:4; 65Romanos 1:2-4; 66Juan 1:14; 67Juan 1:17-18; 68Lucas 1:30-35; 69Juan 1:14, Filipenses 2:5-7; 70Lucas 3:21-22, 4:16-21; 71Marcos 1:14-15, Lucas 11:20, 17:20-21; 72Lucas 4:1-13; 73Lucas 4:43; 74Lucas 4:40; 75Lucas 4:41; 76Lucas 7:14-17; 77Marcos 1:16-17; 78Marcos 3:13-15; 79Mateo 16:18; 80Lucas 9:1-2, 10:1-17; 81Juan 1:29, , 4:9-10, 6:51; 82Marcos 8:31, 1 Corintios 15:3-5; 83Gálatas 3:13-14; 84Hechos 3:14-15, Hebreos 4:15; 85Rom. 5:18-19; 861 Pedro 2:24; 87Gálatas 3:13, 2 Cor. 5:21; 88Rom. 1:18, 32, 2:12, 2 Tes. 1:6-10; 89Col. 2:13-15; 90Mateo 1:1; 91Lucas 1:69-72, 2:10-11, Mateo 9:27; 92Hechos 2:24-32; 93Hechos 2:33-36; 94Rom. 1:1-4; 95Hebreos 1:1-3; 961 Cor. 15:24-26, Efesios 1:19-23, Apocalipsis 5:5.
9. CREEMOS que el Espíritu Santo fue derramado en la Iglesia, en Pentecostés, en poder97, bautizando creyentes en el Cuerpo de Cristo98, delegando los Dones del Espíritu a los creyentes, lo cual hace también hoy día99. El Espíritu Santo trae la presencia permanente de Dios a nuestras vidas100 para: la adoración espiritual101, la santificación personal102, edificar la Iglesia103, capacitarnos con Dones para el ministerio104 y para desplazar el reino de Satanás105. El Espíritu nos usa en la evangelización del mundo y en la proclamación de la Palabra de Jesús106 y en la realización del trabajo de Jesús107.
97Hechos 1:8, 2:1-4; 981 Cor. 12:13; 99Hechos 2:38-39, 1 Cor. 12:4-7; 100Juan 14:16-17; 101Rom. 12:1, Efe. 5:18-20; 102Rom. 8:3-4, 1 Tes. 4:1-8; 1031 Cor. 14:12, 26; 104Rom. 12:4-6; 105Lucas 11:20, 1 Juan 3:8b, Hechos 13:8-11; 106Efe. 6:10-20; 107Juan 14:12-13, Rom. 15:18-19, 1 Corintios 4:20.
10. CREEMOS que el Espíritu Santo vive en cada creyente en Jesucristo108 y que Él es nuestro Ayudador109, Maestro110 y Guía111. Creemos en la llenura o poder del Espíritu Santo112, muchas veces una experiencia que viene con la obediencia conciente a Él113, para capacitarnos para el ministerio de hoy día114. Creemos en el ministerio presente del Espíritu Santo115 y en el ejercicio de todos los Dones Espirituales que presenta la Biblia116. Practicamos la imposición de manos para orar por fortaleza y poder del Espíritu117, obtener la sanidad118, y para el reconocimiento y solidaridad de aquellos que Dios ha ordenado ser líderes y servir en la Iglesia119.
108Romanos 8:9-10; 109Juan 16:7; 110Juan 14:26; 111Juan 16:13-15; Romanos 8:14; 112Lucas 24:49, Hechos 4:31; 113Hechos 19:1-6, Efesios 5:18-21; 1141 Corintios 2:4-5, 2 Corintios 4:7, 6:4-7; 115Joel 2:28, Hechos 2:15-17; 116Hechos 2:38-39, 1 Corintios 12:7-11, 14:1, 14:5, 1 Tesalonisenses 5:19-21; 117Hechos 8:14-17, 19:6, 20:17-38; 118Marcos 1:41, 16:18; 119Hechos 13:1-3, 1 Timoteo 4:14, 2 Timoteo 1:6.
11. CREEMOS que el Espíritu Santo inspiró a los autores de la Biblia120 de modo que la Biblia no tiene errores121 en sus manuscritos originales. Creemos que hemos recibido sesenta y seis libros en el Antiguo y Nuevo Testamento122 como nuestra autoridad absoluta y final, como la única regla infalible de nuestra fe123 y práctica124.
1202 Timoteo 3:16-17, 2 Pedro 1:20-21, 1 Corintios 2:12-13, Juan 14:26; 121Salmos 19:7-9, 119:11, 30, 43, 89, Mateo 5:17-18, Juan 3:34, 1 Tes. 2:13, Apocalipsis 22:6; 122Lucas 24:44, 2 Pedro 3:15-16, Apocalipsis 22:18-19; 123Isaías 40:8, Mateo 24:35; 124Mateo 7:21, 24, Lucas 1:38, Sant. 1:22-25.
12. CREEMOS que el mundo entero está bajo la influencia de Satanás125 y que todos los seres humanos son pecadores por naturaleza y por elección personal126. Por lo tanto, todos los humanos están bajo el justo juicio de Dios127. A través de la predicación de la Buenas Nuevas de Jesús y el Reino de Dios128 y el trabajo del Espíritu Santo129, Dios regenera130, justifica131, adopta132 y santifica133. A través de confiar en Jesús para salvación, todos los que se arrepienten de sus pecados134 y confían en Jesús como su Salvador y Señor135 son liberados del dominio de Satanás y entran en el reinado del Reino de Dios136.
125Lucas 4:5-7, 1 Juan 5:19; 126Romanos, 1 Corintios 15:22, Efesios 2:1-3; 127Rom. 1:21-23, 32, 3:23, 2 Cor. 5:10; 128Marcos 1:14-15, Hechos 2:14-40, 8:12, 28:31; 129Juan 16:7-11; 130Juan 3:5-8, 1 Pedro 1:23; 131Hechos 13:16-39, Rom. 5:1; 132Rom. 8:15, 23, Gál. 4:5-6; 133Hebreos 2:11, 13:12, 1 Tes. 4:1-7, 1 Pedro 1:1-2; 134Hechos 2:38; 135Romanos 10:9-10, 1 Juan 4:13-15; 136Col. 1:13-14, Filipenses 3:20.
13. CREEMOS que existe una Iglesia, Santa y universal137. Todos los que se arrepienten de sus pecados y confiesan a Jesús como Salvador y Señor y son regenerados por el Espíritu Santo138 forman parte de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo139, del cual Él es la cabeza140.
137Juan 17:20-21, Efesios 4:3-6; 138Mateo 7:21, 1 Cor. 3:16-17; 139Mateo 16:17-18, 1 Cor. 1:2, Efe. 2:18-19, 1 Pedro 2:9-10; 140Efesios 1:22, 5:23.
14. CREEMOS que Jesús dejó dos ordenazas a la Iglesia: El bautismo en agua141 y la Santa Cena142 y que ambos deben estar disponibles para todos los creyentes.
141Mateo 28:19-20; 1421 Corintios 11:23-26.
15. CREEMOS que el Reino de Dios ha sido manifestado en el ministerio de nuestro Señor Jesús143 que continúa manifestándose en el ministerio del Espíritu a través de la Iglesia144, y que será consumado en la gloriosa, visible y triunfante segunda venida de Cristo145 - Su retorno a la tierra como Rey146. Después que Cristo venga a reinar traerá147: La derrota y juicio final a Satanás y todos sus demonios y poderes148, la resurrección de los muertos149, el juicio final150, la bendición eterna de los justos y el castigo conciente y eterno de los malvados151. Finalmente, Dios será todo en todos152, y Su Reino y reinado153 serán implantados en el cielo nuevo y en la nueva tierra154, donde el justo vivirá155 y donde Dios será adorado para siempre156.
143Daniel 7:13-14; Mateo 4:23, 12:28; 144Mateo 6:10, 10:7-8, 24:14, Marcos 13:11, Juan 15:26-27, Rom. 14:17-18; 145Marcos 13:26, Hechos 1:9-11, 2 Tes. 2:8; 146Apoc. 19:11-16; 147Mateo 25:31-32, 1 Cor. 15:23-25; 148Apoc. 20:10; 1491 Cor. 15:51-52; 150Juan 5:28-30, Apoc. 20:11-15; 151Mateo 25:31-46; 1521 Cor. 15:24-28; 1531 Tim. 6:13-16; 1542 Ped. 3:13, Apoc. 21:5; 155Apoc. 21:27; 1561 Tim. 1:17, Apoc. 7:9-12.
16. CREEMOS que el Matrimonio es la celebración de la unión de un hombre y una mujer ante Dios y la comunidad. El Matrimonio fue ordenado para continuar la sagrada institución de la familia y para que los hijos que son herencia del señor sean criados en piedad y rectitud. Génesis 2:24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.
Efesios 5:22-33 (NVI) 22 Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. 23 Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. 24 Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo. 25 Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella 26 para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, 27 para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. 28 Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, 29 pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo. 31 «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo. 32 Esto es un misterio profundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia. 33 En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.